La frase del título me parece que la escuché en la publicidad de Taken, una serie de Fox que trataba sobre abduciones si no me equivocó. La uso porque de alguna forma representa cómo me sentí hoy en la mañana luego del robo de mi celular.
¿Cómo y dónde sucedió? En la combi en la que iba algún hdp abrió uno de los cierres delanteros de mi mochila y sacó el celular.
¿Que qué hacía mi celular en la mochila? Lo mismo me pregunto ahora. Ese no era el lugar más seguro para llevarlo, lo sé, pero era casi una costumbre guardarlo ahí cada vez que salía.
¿Cómo me di cuenta del robo? En un inicio, la combi iba más o menos llena, así que tocaba ir parado. Cuando conseguí un asiento, vi que el cierre de ese bolsillo no estaba correctamente cerrado lo que me hizo pensar pues yo siempre cierro bien mi mochila (soy casi un maniático de eso). Cuando la abrí, vi que no había celular y me asusté. Lo primero que pensé era que me habían robado, luego traté de tranquilizarme pensando que quizás lo había dejado en la casa. Al llegar a mi destino, llamé desde un teléfono público a mi casa y nadie lo encontró, lo que me devolvió a la realidad: me habían robado.
Esta era la primera vez que era víctima de un robo, estaba muy amargo, diciendo toda clase de improperios al maldito que hizo esto. Lo que me daba más cólera era que esto no hubiera pasado si hubiera sido más precavido. Luego logré calmarme lo suficiente como para poder atender la clase en la que estaba, no ganaba nada con seguir lamentando la situación.
Viendo el lado positivo (si es que tiene alguno) puedo decir que no perdí mis documentos, ni plata ni mis llaves y no tenía ninguna herida (algunas veces son capaces de matarte con tal de llevarse un poco de plata).
El celular no era nada moderno, iba a cumplir casi 3 años; sin embargo, duele perder los números telefónicos (algunos números no los tenía apuntados en ningún otro lado, un motivo más para hacerme sentir tonto).
Varias veces me habían dicho mis patas que cuándo cambiaba esa antigüedad y yo respondía que no tenía la menor intención de cambiar de celular, que si alguna vez se me perdía o me lo robaban no habría de comprarme otro pues no me parecía del todo indispensable. Bueno, hoy que me veo en esa situación, mantengo lo dicho y de ahora en adelante no utilizaré celular (al menos por un tiempo, que no sé cuánto pueda durar).



